Sobre la ‘izquierda’ y la ‘derecha’ y el consenso manufacturado

La necesidad de suprimir la verdad tras los atentados del 11 S y muchos de los atentados a la libertad, como hitos clave de la agenda Illuminati, han suscitado un efecto curioso que en parte ha hecho que muchos jóvenes, y no tan jóvenes, hayan perdido un poco el “norte” en cuanto a sus preferencias o inclinaciones políticas de uso.

Hasta hace unos años, uno era de izquierdas si se alineaba con las máximas de Marx o Engels y compartía las consignas habituales de los países donde había triunfado el comunismo, o el socialismo y similares, y se era de derechas, al menos en España, si uno se alineaba con el gobierno y dictadura fascista impuestos tras el golpe de estado al Gobierno legalmente establecido en la República Española. Este era, a grandes rasgos, el panorama.

Sin embargo, con cada vez mayor frecuencia observamos “transfugismo” o “trasvestismo” ideológico en los medios de comunicación y extrañas alianzas “contra-natura” en todo el mundo entre la izquierda, la derecha, los verdes, y cosas por el estilo. A veces esto llega hasta un punto que raya la esquizofrenia e imagino que conlleva un despiste absoluto en los jóvenes respecto a sus inclinaciones políticas.
Es evidente que la aparente variedad de los medios de comunicación que prefabrican el consenso sobre los temas más variados es sólo ilusoria. No existe variedad más que en la apariencia pues los medios de comunicación (de televisión, radio y prensa escrita) están controlados por muy pocos carteles mediáticos. Uno de ellos es el que dirige el australiano Rupert Murdock (con la derecha más rancia como color bandera) o el de Prisa (que ha abanderado durante largo tiempo el color rojizo de la izquierda, aunque ahora ya muchos no puedan encontrar rojo ni en los anuncios a color) http://argentina.indymedia.org/news/2006/08/433575.php

La cuestión es que somos llevados a creer que existe una derecha y una izquierda enfrentadas en su ideología y que éstas, y toda opinión ideológica que se encuentre entre ellas, cubre todo el espectro de opinión y discusión existente en la mente racional humana.
Como escribió Noam Chomsky, miembro destacado de la intelectualidad de izquierdas, “La forma inteligente de mantener a la gente pasiva y obediente, es limitar el debate animado dentro del espectro de opinión aceptable”. Y añado, fuera del cual, toda opinión, y por supuesto las de este blog que se salen por completo de dicho espectro manufacturado, cualquier debate y opinión deben ser aniquilados, censurados y borrados del mapa.

A Chomsky, sin ir más lejos, tan loable en muchas de sus opiniones y análisis, se le puede poner en cuarentena desde el mismo momento en que se empecina desde setiembre de 2001 en negar que existiera un complot interno para derribar las torres gemelas, diseñado para justificar la posterior invasión de Irak, el subsiguiente recorte de libertades en EEUU y similares recortes de libertades en todo el mundo a los que asistimos impasibles diariamente.

¿Era esa la izquierda que debía llevarnos a una forma de Gobierno justo?. Como después de conocer un poco la obra de Noam Chomsky, semiólogo del MIT de reconocido prestigio, gran conocedor y colector de ‘hechos’ en prensa nacional e internacional y que ha observado de cerca los eventos políticos mundiales en los últimos 30 años, a uno no le queda la mínima duda de que es un hombre de sobrada inteligencia, sólo queda pensar que realmente, como muchos otros intelectuales de izquierda, ha “elegido” voluntariamente quedar dentro del espectro del debate aceptable, antes que ser marginado por propios y ajenos y arriesgar su intachable reputación.  

Dice Chomsky “Es una teoría de Internet y es absolutamente implausible. Tan absolutamente implausible que no veo razón para mencionar el tema”.

De manera, que como Chomsky, toda la izquierda y toda la derecha (incluyendo los extremos) están alineados en una idea: No existe conspiración orwelliana en nuestra sociedad que esté manipulando los hechos y ocultando la verdad de lo que verdaderamente ocurrió el 11 de Setiembre de 2001.

El pensamiento doble de los servidores del sistema establecido es lo suficientemente “flexible” como para permitir, por un lado, criticar diariamente los desmanes y mentiras de Bush y su Gobierno, y llamar mentiroso a George Bush, para todo lo que hace y dice, excepto para sus declaraciones y acciones entorno al 11S.
Es evidente que mantener el consenso (alejado de la verdad) de todo lo relacionado con el 11S es importante porque marca un hito en la agenda Illuminati.
 

El movimiento verde, que a muchos les ha parecido la panacea desde su creación, y que vemos alineado cada vez con más fuerza con la Mentira sobre el Cambio Climático, cuando se ha manifestado sobre el 11S ha dejado clara su opinión.

El movimiento verde inglés ante la reclamación que comenzó a generarse para solicitar una investigación independiente en Gran Bretaña sobre el 11S dijo:


”El Partido Verde no cree, sin embargo, que exista ninguna evidencia de que ninguna organización, excepto Al Qaida, sea responsable de los ataques. No apoyaremos ni nos asociaremos con elementos que expongan “teorías de la conspiración” y que sugieran que los eventos del 11 de Setiembre del 2001 en NY fueran diseñados y perpetrados por fuerzas de seguridad, y encontramos estas sugerencias de mal gusto”.

  Nada menos que “de mal gusto”, como si fuera de “buen gusto” que unos mercenarios cocainómanos que leían el Play Boy y no el Corán, que es lo que eran los llamados “fundamentalistas islámicos” que según la teoría oficial ejecutaron los atentados, mataran a miles de personas el 11 de Setiembre.   No parece que el “gusto” tenga mucho que ver aquí.  

La triste realidad es que la gran mayoría de los dirigentes del movimiento verde, así como de la izquierda, sirven a esa misma conspiración, exactamente del mismo modo que lo hace la derecha, sirven a los mismos maestros de ceremonias. Discuten (a menudo acaloradamente) sobre los matices de un tema u otro, abordan perspectivas ligeramente distintas en temas variados, pero jamás abordan  la cuestión fundamental del desmantelamiento del sistema o de transformar la mentalidad que sustenta el sistema. Un buen ejemplo son los impuestos.

Habitualmente cuando se acercan las elecciones, la derecha promete una bajada de impuestos generalizada o a las rentas más altas, mientras que la izquierda suele prometer una bajada de impuestos sólo a las rentas más bajas. Pero ninguno de ellos, (y si hay algún partido político que diga en España que aboga por ello, me lo decís porque sin duda tendrán mi voto en las futuras elecciones generales) defiende la idea básica de que los impuestos deben desaparecer. Esto es  porque el sistema está basado en dicha  tasación. Pero, cuidado, el argumento de que sin tasación ni impuestos no tendríamos educación o salud pública es netamente falso ya que la gran parte de nuestros impuestos va a parar a los bancos a los que los Estados pagan su crónica deuda a base de nuestros impuestos. 

A pesar de ese consenso, gracias en parte a Internet, gracias a un evidente despertar de las conciencias, no han podido evitar que un porcentaje de ciudadanos del mundo duden de la versión oficial y crean que hay algo más que huele a podrido en todo lo relacionado con el 11S.

El expresidente italiano, Francesco Cossiga lo confirmó hace algunas semanas en declaraciones a la prensa. Dijo literalmente que “ El 11 S fue un trabajo de la CIA y el Mossad”.  Así que está claro que la verdad sobre el 11 S es otra de esas cosas sobre lo que no discuten nunca elementos de facciones opuestas, creando la impresión de que fuera de este “consenso manufacturado” de antemano, sólo existe el desierto ideológico o la locura (no es casual que suelan dejar aquí sus “esbirros” ideológicos opiniones sobre la supuesta “locura” de Trinity.) 

El 11 S marcó sin duda un hito en su Agenda y en nuestras vidas. Aquello permitió que se invadieran con impunidad países como Irak o Afganistán (tantas veces ya invadida para controlar la ruta de opio controlada por ellos y los recursos energéticos de la región)  y permitió la introducción del Acta Patriótica en Estados Unidos y decenas de leyes aprobadas (por consenso, pero sin debate y sin democracia) por la Unión Europea que afectan a nuestras libertades. 

De ello hablaré en el próximo post.

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Una respuesta a Sobre la ‘izquierda’ y la ‘derecha’ y el consenso manufacturado

  1. Ajmaknic dice:

    DISTES EN EL CLAVO!

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